Otro Carnaval

Otro carnaval.  La misma pasión.  Otro carnaval. Las mismas expectativas.

Autor: Néstor Pallares

 

Otro carnaval. Algunas cosas diferentes. Es que habitualmente las polémicas se generan al final.  Los fallos del concurso, esas “cosillas” que han ido marcando la historia de la fiesta. Pero esta vez fue diferente. La polémica estuvo hace un par de meses. Yo diría que antes aún de que tomara una mediatez inusual para la época del año. Es que después de dos períodos de gobierno municipal en que los directores de Cultura (uno por desidia otro por su declarada aversión por el carnaval) ignoraron olímpicamente todo lo referente a la fiesta popular vino el cambio de administración y con él una dirección que no se  sí sabe o no de carnaval, pero por lo menos le preocupa. ¡Aleluya!

Durante los últimos períodos la situación antedicha dejó a la Gerencia de Eventos a cargo de todo y ésta, supuestamente sin apoyo político.  fue resignando aspectos de organización y funcionamiento que históricamente fueron responsabilidad de la IMM. Y el cambio de filosofía de conducción inevitablemente iba a traer roces. Porque quien asumió, porque se lo otorgaron, en este caso Daecpu, ciertas ventajas, es obvio que ante el riesgo de tener que resignar algunas busque defenderlas. Por eso todo aquel escándalo del reglamento del concurso de Reinas y del jurado de la prueba de admisión, que más que con estos aspectos tuvo que ver con este cambio que trajo el nuevo gobierno municipal.  Felizmente todo se superó. O parece que así fue. Es que cuando se aguardaba un “segundo round” muy complicado a la hora de nominar el Jurado para el Concurso Oficial esto no pasó. ¿Por qué ¿ Por la “colaboración” de los nombres propuestos que surgieron de la asamblea de Daecpu, que en muchos casos coincidían con los propuestos por la IMM y en otros, por su trayectoria y antecedentes eran absolutamente incuestionables y así lo fue. Ojalá que respondan a la hora de calificar. Es lo que siempre todos queremos. Que al Jurado le vaya muy bien.

Viejos problemas

Desde que me acuerdo y ando bastante bien de la memoria, el arranque plantea las mismas controversias. El Desfile… ¡Qué tema! Para colmo de males esta vez tuvo un atraso de dos horitas… Eso sí, se logró eliminar uno de los temas recurrentes: no hubo gente en la calle. El vallado dio excelentes resultados. Tuvimos un desfile “limpio” y eso es muy bueno. Pero el atraso antedicho. Los baches.  Los conjuntos que corren. Los que no ponen lo que uno le reclama y la gente también al profesionalismo actual del carnaval y esa “tierra desconocida” de la Plaza Cagancha hacia adelante volvieron a estar  en boca de todos y por suerte también de los organizadores que más que autocrítica manifestaron su convencimiento de que esto no puede seguir así.  ¿Será la hora de acortarlo? El 2017 lo dirá.

El otro tema es el de los escenarios. Nada cambia. Aunque por la gestión de la IMM y la positiva agremiación de los escenarios populares se logró abrir alguno más el panorama para  los conjuntos sigue lejos de ser el mejor. Se mantiene la misma ecuación de los últimos años y el hecho indiscutible de que sí por algún motivo la Intendencia no pudiera subvencionar a los escenarios populares como lo hace, el carnaval, con solo cinco escenarios comerciales sería inviable al menos como lo conocemos actualmente. Pasan los años y las soluciones no aparecen. La voluntad de tres empresarios de mantener la bandera en alto (por supuesto que no pierden plata ni nada por el estilo) pero apuestan por el carnaval y ojalá que lo sigan haciendo por que sí no…. Sería hora de buscar otras soluciones. Quizás el impulso diferente que viene desde las nuevas autoridades, busque caminos que no serán fáciles de encontrar porque hay un componente económico en el medio que parece muy difícil de superar.

La fiesta

Superando dificultades mayores que los últimos años por la retracción de sponsors, 44 conjuntos, cifra que hace dos o tres años no teníamos en el concurso, se han preparado con el entusiasmo y la creatividad de siempre. Es tiempo de disfrutarlo. Y  sobre todo de valorarlo. Dejando de lado a la hora del análisis lo que es la competencia. De esos 44 solo ganarán cinco. Pero los 39 restantes, por lo que hemos visto y lo que intuimos, habrán cumplido con ese milagro de montar espectáculos de un nivel artístico envidiable en todas partes del mundo y que solo en nuestro país existe. Por eso nuestra prédica desde siempre de resaltar lo bueno y no detenerse tanto en buscar los defectos. Que quien escribe lo tendrá que hacer en el momento de las comparaciones, porque forma parte de mí función, pero también, como siempre he tratado de hacerlo, sin perder de vista los méritos de aquellos que pierden, porque hay alguien mejor.

Que el tiempo acompañe (aunque arrancamos con una mojadura respetable), que a los escenarios les vaya bien porque así le irá bien a los conjuntos. A todos. Que el jurado determine que ganen los mejores y que esos mejores lo sean también para la mayoría. Y fundamentalmente que todos quienes estamos alrededor del carnaval tiremos para el mismo lado.  No sé si mejorarlo será posible pero al menos mantener la fiesta que tenemos y de la que nos sentimos orgullosos. Y que no tiene dueños. O mejor dicho tiene uno: LA GENTE. Sin ella nada es posible. Es bueno no perderlo de vista. Porque a veces ha pasado.

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