Zíngaros la incógnita del Carnaval

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Madame Gótica se defiende a puro baile, Tronar de Tambores pelea el título y La Gran Muñeca le agregó humor a su propuesta.

 

Autor: Gabriel Méndez

Foto: Gabriel Zirolli – https://www.instagram.com/carnavalfuturo/

 

Madame Gótica

Mejoró todo lo que pudo su espectáculo y término brindando una función más cercana a lo que seguramente ellos pretendían.

La revista tiene un gran potencial en su cuerpo de baile y eso le brinda un plus que, de acuerdo al nuevo reglamento puede ser importante a la hora de sumar puntos.

El gran problema son los textos que no logran atrapar a los espectadores tornándose tediosos, previsibles y cayendo en lugares comunes.

La búsqueda del humor no se consigue y eso deja expuesto a los actores que hacen lo que pueden sin lograr el objetivo primordial.

Destacar también el buen vestuario, la escenografía y un buen trabajo de iluminación lo que hace muy agradable a la vista este espectáculo.

En resumen, incierta la suerte de este conjunto que tiene potencial en lo primordial de la categoría pero, falla en el corazón de la propuesta y lo deja al borde de la eliminación.

 

Tronar de Tambores

La comparsa del Cerrito volvió al Ramón Collazo para ratificar su buena propuesta 2019 y asegurar su pasaje a las finales.

El cambio más importante que tuvo este conjunto fue el ritmo del espectáculo, algunos ajustes de puesta en escena y sobre todo la dinámica en que se movieron los intérpretes permitieron alcanzar un nivel de excelencia que recibió el beneplácito de la platea.

También se notó una gran preocupación por los planos de sonido que en esta oportunidad permitieron escuchar perfectamente a los solistas y el coro que rindieron notablemente.

La escenografía y el vestuario sufrieron pequeños ajustes que aumentaron la prolijidad de la propuesta estética junto con un juego de luces bien diseñado.

Un aparte merece la salida de Julio Sosa “Kanela” quien en sus últimas actuaciones -él comunicó su retiro de las tablas- está disfrutando a más no poder toda esta temporada.

Sintetizando, un gran año de esta comparsa que va por la copa más grande y si bien tiene rivales de fuste,  no le hará la tarea sencilla a quien quiera llevársela.

 

La Gran Muñeca   

Cuenta esta temporada con un plantel excelente de murguistas consagrados, varios ganadores de algún primer premio en su trayectoria.

Es experiencia la vuelcan en un show murguero que su hinchada saluda desde la platea, entreteniendo al resto de los espectadores.

La murga está excelentemente pensada desde lo visual, su escenografía (obra de Sebastián Barcelona), su vestuario, su maquillaje son fenomenales y dan el marco justo,  a un conjunto con pretensiones serias.

El coro funcionó correctamente en líneas generales con algún pasaje donde sonó un poquito fuerte pero, sin perder la afinación.

Su primera pasada dejó algunas dudas sobre el texto interpretado, para esta segunda oportunidad decidieron directamente buscar la risa.

Por supuesto con gente talentosa la terea no era muy complicada pero el camino tomado no les favoreció.

Llegaron las risas pero, en detrimento del género pues durante un buen rato la murga fue un espectador de lujo mirando a su cupletero como desarrollaba su show personal.

En pocas palabras un buen trabajo de la murga que, esperará las finales confiando en que al jurado se le quemen los papeles y la ponga donde ellos creen que deben estar.

 

Zíngaros

Los gitanos volvieron al Ramón Collazo en comunión con una hinchada fiel que no abandona nunca y colma las instalaciones para acompañar a sus ídolos.

En un año difícil para su director, el conjunto no tuvo su mejor pasaje en la primera rueda y es por eso que se jugaban el todo por el todo esa noche.

Las mejoras del show se notaron ni bien se abrió el telón, escenografía muy mejorada, disposición del conjunto en la apertura y volúmenes altos que no molestaron la correcta comprensión de las canciones de presentación.

Todo lo que se pudo mejorar en cuanto a infraestructura o puesta en escena se hizo y rindió sus frutos.

Las parodias son el talón de Aquiles de este conjunto. El Padrino sigue sin “levantar” por más que el esfuerzo de sus personajes principales hicieron todo lo que podían en busca de la risa.

La segunda parodia (Colombina) está más pensada aunque,  el resultado cambia poco la ecuación. Nuevamente el talento de los intérpretes supera la calidad del texto propuesto.

Una despedida a todo brillo y glamour (sello de identidad en este conjunto) que impacta a todos quienes disfrutaron del show.

Un aparte merece su hinchada (la más numerosa del carnaval) que como decíamos anteriormente copó las canteras y en el momento de la retirada se volcó masivamente a la escalera de descenso para cantar, gritar y alentar a su conjunto hasta el final.

No es el mejor año de este conjunto pero, el reglamento es muy claro y sus fortalezas son  minimizadas por los coeficientes que se aplican y eso les puede dar un gran dolor de cabeza.

Cuando ustedes lean esto ya sabremos la suerte que corrió este gran conjunto del carnaval uruguayo.

 

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