C 1080 UNA FÁBRICA DE CANDOMBE

El calor reinante en las canteras del Parque Rodó hizo que el público asistente agotara el stock de bebidas refrescantes en los distintos puestos de venta pues era la única manera de llevar una noche que entre tambor, murga y parodia se disfrutó plenamente.

Autor: Gabriel Méndez

La Línea Maginot

Nos dio un paseo por los ochenta, la estética, el sonido del coro, los textos y hasta la postura de la murga estuvieron pensadaspara que el espectador recuerde como eran aquellos espectáculos de hace treinta años.
Un argumento simple pero efectivo, los dirigidos por Marco González fueron desarrollando su espectáculo en una azotea donde este grupo prepara el carnaval 83, ahí aparece el colocador de antenas satelitales que le indica que en realidad no es ese el año que transita y los va metiendo en la realidad de nuestros días mientras encuentra la resistencia de los murguistas.
Puntos altos como lo es el popurrí de antaño mezclado con uno de actualidad es uno de los puntos altos de esta murga.
Escuchar el coro con el sonido tradicional es poco común por estos tiempos y estos muchachos nos transportaron a nuestra niñez cuando en los tablados de barrio nos fuimos enamorando de este género.
Tiene algunos altibajos en parte de su texto (casi todas o tienen) pero en líneas generales su rendimiento fue correcto.
Para resumir, creemos que la segunda rueda será decisiva para saber el futuro de este grupo que busca posicionar nuevamente un viejo título que marca las mejores tradiciones del genero murguero.

C 1080

Regresaba al Ramón Collazo la bi campeona con su “Fábrica de cultura”, un espectáculo muy pensado desde todo punto de vista.
Ni bien se abre el telón la comparsa pone en claro que los detallas más mínimos están pensados para que cada engranaje funcione correctamente.
El cuerpo de baile participa permanentemente y tiene la particularidad que no solamente está integrado por mujeres, sino que hay una gran participación de varones en los cuadros bailados.
Los solistas cumplieron sin problemas, nos gustó mucho las interpretaciones de Anna Pimentel, pero sus compañeros no tuvieron dificultades en ese rubro.
Un buen vestuario, excelente escenografía y una ambientación escénica muy efectiva son otro de sus puntos altos.
Los textos cumplen la función de contar la historia fluidamente a través de las canciones, no hay un solo dialogo (una característica de este grupo), un destaque especial merece la puesta en escena, todos los componentes tienen su lugar y lo cumplen con una rigurosidad poco común en grupos tan numerosos.
En síntesis, un gran trabajo de la comparsa del Barrio Sur que se transforma en la referencia de la categoría y si bien falta mucho quien quiera ganar la categoría tendrá que pensar en ganarle a este conjunto.

Aristophanes

Sorprendió ni bien se abre el telón, con una recreación del Templo expiatorio de la Sagrada Familia, construido por Antoni Gaudí a fines del siglo XIX que impacta por sus detalles.
Esa escenografía da comienzo a un espectáculo que está bien pensado desde el punto de vista estético, con detalles y sutilezas que en años anteriores este grupo muchas veces descuidaba.
Correcta cobertura de rubros pues notamos una mejora no solo en el vestuario sino en el canto que este grupo presentó con una lúcida banda que participa permanentemente.
Todo estaba dado para que este fuera un gran año para este conjunto, pero, flaquea en lo que siempre es muy fuerte, las parodias.
Con rendimientos diferentes el grupo no logra atrapar desde el texto, aunque hay un gran trabajo individual en las interpretaciones, pero, este año el libreto no permite la brillantez de pasadas temporadas.
De todas maneras, hay que ver qué ocurre con este conjunto que realizó un gran esfuerzo de producción y eso es muy valorable, aunque su chance no solo dependerá de ellos mismos, sino de la suerte de sus rivales.

La Trasnochada

Es una murga que año a año se va posicionando como una de las grandes del carnaval, con grandes espectáculos incluso con un primer premio en su haber en el todavía cercano 2012.
Para esta temporada notamos un cambio en la manera de plantear su espectáculo, apelando a una sucesión de canciones (hermosas todas ellas) donde se mezcla poesía y mensaje directo cuando se lo requiere.
Un vestuario muy lúcido, con cambios permanente y una pantalla gigante que va mostrando en historietas lo que la murga va cantando.
Tal vez su punto menos efectivo sea cuando se busca el humor, ahí la interpretación supera al texto.
En resumidas cuentas, un buen espectáculo de una murga que puede mejorar mucho, para entreverarse nuevamente entre las de arriba de la tabla.

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