Saltimbanquis es la murga a vencer

Saltimbanquis 2018 - Segunda rueda

Los Saltimbanquis. Ahora sí fue el murgón que todos esperaban. (Foto: © José AriSi – www.carnavalenfotos.com.uy).

Madame Gótica está en una de sus mejores temporada, Integración crece pero no llega y Bergoglios mejoró pero no es competitivo.

Autor: Gabriel Méndez

Integracion

Regresó a la segunda rueda con el propósito de mejorar la aceptable imagen dejada en su pasaje anterior.

La comparsa logró mejorar mucho los planos de sonido y eso benefició la comprensión de un texto clásico, que apuesta por la reivindicación del candombe en su forma más pura y dura sin medir consecuencias a la hora del concurso.

El entorno del espectáculo es adecuado a las pretensiones que tiene este grupo, prolijo y sin demasiado lujo, bien básico para ser claros pero esto es buscado inteligentemente por el diseñador pues el mensaje que se brinda no puede tener otro entorno.

Un cuerpo de baile correcto, sin mayores destaques, un muy buen coro que respondió a la exigencia de una banda musical que es de las mejores de la temporada.

Destacar entre sus solistas a “Bambuco” González que tuvo una noche genial bien acompañado por Cacho Díaz entre otros.

En síntesis un año donde la comparsa queda lejos de la competencia fundamentalmente por sus carencias de producción pero también por opción propia ya que reivindica un estilo que en estos tiempos no logran atrapar definitivamente.

Madame Gótica

Está en la mejor temporada de los últimos años, luego del Bi campeonato 2012 – 2013 la revista de Katya Zakarían había entrado en un pozo del cual no podía salir pues la competencia y las posiciones finales le eran esquivas.

En este año volvió a sus mejores momentos con un texto de alto nivel, mezclando mensaje con humor y un rendimiento de sus intérpretes como hacía años no lo  tenía.

El cuerpo de baile es muy ajustado en la concreción de las coreografías marcadas y se desenvuelve con soltura, gracia y calidad.

En cuanto a la ambientación del espectáculo podemos decir que es de altísimo nivel ya que tanto el vestuario, la escenografía y la utilería (hay mucho de esto en la función) están al nivel de la competencia y esto seguramente le significará buenos puntos en su haber.

La banda musical es muy buena generando los climas que el texto necesita y apoyando permanentemente la escena.

Ya hablamos de sus actores, de su texto, de su producción de su banda musical y todo esto es de alto nivel, su talón de Aquiles son los solistas que no todos tienen el nivel que seguramente esperan pero cumplen con su labor sin mayores dificultades.

En resumen un tremendo año de este conjunto que espera confiado el pasaje a la liguilla y creemos que tiene méritos de sobra para lograrlo. El jurado tendrá la palabra

Los Bergoglios

Despertaron mucha polémica en el primer pasaje por el concurso oficial, su humor en algunos casos subido de tono generaron la reacción del público que de inmediato se manifestó contrario a este tipo de espectáculos.

Para nosotros los límites en el humor son muy variables, hay público para todo, escuchamos muchas risas en la platea alta y un silencio sepulcral en la platea baja.

Un día,  hay que hacer un gran debate sobre el humor en carnaval y depende sonde se realice serán las respuestas que encontremos.

Lo cómico se sitúa en el plano especular de la relación narcisista del yo con la imagen del otro, su semejante. Digamos que me río de la destitución, del descalabro de esa imagen ajena que soy yo mismo, de allí que lo cómico tenga sus técnicas y este grupo las usó todas en pos de su objetivo.

Evidentemente no es un gran año de este conjunto que,  deberá replantearse algunos objetivos y parámetros de espectáculo para volver el año entrante e intentar ser competitivo en una categoría muy difícil.

Los Saltimbanquis

Un murgón desde donde se lo miré, tiene todo lo que se le puede pedir a una murga con pretensiones serias de llegar al título.

Una segunda rueda sin fallas en cuanto a lo coral, se mejoró mucho el sonido y la batería (que es de las mejores de la temporada) decidió cambiar la amplificación móvil por una fija situada detrás del coro, un rubro altísimo para los de la Unión.

El espectáculo se vio mejorado por varios recortes que se le hicieron a los pasajes donde la murga no había tenido su mejor rendimiento, soltando a un Diego Bello que se lo notó con otra postura a la hora de pararse frente al micrófono (seguramente el rodaje y los recortes al texto ayudaron para eso).

Indudablemente no es el mejor texto de murgas pero, tiene una interpretación imponente por parte de todos los que en algún momento salen “al toro”.

Esta murga nos plantea subirnos a una máquina del tiempo imaginaria y traer desde los años ochenta al viejo cupletero interpretado magistralmente por Claudio Rojo que en esta oportunidad se comió la cancha.

Ese cuplé (otro de los controvertidos por la corrección política) muestra un carnaval donde el grotesco campeaba por los tablados de barrio y la gente aplaudía a rabiar ese tipo de picardías que desde el escenario se soltaban.

Hay quienes dicen “No eran tan así los cupleteros”, claro que no pero se los está caricaturizando y en eso la murga no erró ni un milímetro, te podrá gustar o no pero la intención era esa.

¿Qué decir del vestuario? El mejor de la categoría por lejos, con detalles sublimes y un gusto refinado en su estética, otro punto altísimo de esta murga.

Una despedida que levanta la platea con un soberbio trabajo del coro liderado por Diego Berardi que hizo cantar a este grupo de estrellas como hace años no se veía.

En resumidas cuentas, es la gran referente de la categoría (que no significa que sea la mejor) y si alguien quiere venir el último día al Teatro de Verano y cantar tarde en la madrugada, le tiene que ganar a ésta.

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Marcelo dice:

    Sacate la camiseta.. por dios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *