Los Muchachos quieren guerra

Tabú estará en la definición, C 1080 mejoró mucho su espectáculo y Curtidores de Hongos pide permiso para entrar en la conversación.

 

Autor: Gabriel Méndez

Foto: Gabriel Zirolli – Galería completa de fotos en https://www.instagram.com/carnavalfuturo/

 

Tabú

Regresó a la segunda rueda buscando revertir algunos aspectos del espectáculo que no habían terminado de convencer.

El primer cambió lo notamos ni bien se abrió el telón, ahí una fastuosa escenografía engalanaba toda la escena y visualmente impactaba a la platea.

Algunos pequeños cambios en los cuadros intermedios también posibilitaron un rendimiento alto de un texto que,  con altibajos fue muy bien defendido por actrices de primer nivel.

El ritmo fue la clave del gran cambio, la historia fluyó de mejor manera y eso permitió que el espectáculo alcanzara un nivel de excelencia.

La coreografía también tuvo retoques, pequeños pero, retoques al fin, agregándose una entera en determinado pasaje del show.

Nuevamente los cantantes se robaron el show con interpretaciones impecables que maravillaron al público asistente.

En resumen la campeona está con vida, llegará a la liguilla con bríos renovados y venderá cara su derrota (si es que eso sucede).

 

C 1080

La comparsa del Barrio Sur también tuvo su mejor presentación en esta segunda rueda.

El transitar de los escenarios le permitió ajustar detalles que en el estreno pudieron no estar a la altura de lo que se pretendía.

En su aniversario,  los dirigidos por Waldemar “Cachila” Silva también  rinde homenaje a su referente Juan Ángel “El Cacique” Silva (Padre del director del grupo) y su legendaria comparsa Morenada.

Un mejor aprovechamiento de todos los elementos que están en el escenario, le dio una dinámica distinta a un show autorreferencial que el público disfruta en todo momento.

Ajustes importante en la puesta en escena permitió disimular algunos desajustes del cuerpo de baile (no significativos) y priorizar la labor actoral.

La actuación de Roberto Romero (encarnando al propio Juan Ángel) es de lo mejor que se vio en esta temporada y en esta categoría.

La historia (contada por su familia) nos relata la vida de un obsesivo por el candombe, la familia y el barrio.

Imágenes imborrables de un Montevideo que ya no está y que se recrea de manera genial.

En resumen un gran espectáculo de este título que llegará a las finales con chance de reclamar un sitial de privilegio.

 

Curtidores de Hongos

Realizó una buena primera rueda y regresaba para ratificar sus intenciones de ser uno de los favoritos en la temporada murguera.

La murga cantó en forma correcta con un Julio Pérez que no falló en los momentos que le toco ir al micrófono.

El espectáculo tiene momentos muy bien logrados y otros donde no consigue los mejores resultados, las interpretaciones muchas veces superan la calidad del texto.

Diego Bello tomó el protagonismo del grupo y en base a “mechas” excelentemente colocadas y  en los momentos justos,  sacó adelante un show murguero de buen nivel.

La puesta en escena es exigente y desgastante pero, siempre está al servicio del espectáculo y el texto propuesto.

El vestuario recrea esa toxicidad de la sociedad y sus diferentes clanes dejando el brillo y color para otro momento.

En pocas palabras un buen año de este título (decano de la categoría) que entrará a marzo con expectativas de lograr una buena figuración.

 

Los Muchachos

Pasaron por el Ramón Collazo con muchos cambios en relación a su anterior función.

Desde la escenografía a un extraordinario trabajo de iluminación pasando por mejoras en el ritmo de las parodias, mejor sonido de las pintas y algo intangible, la energía.

De arranque hubo retoques en la puesta en escena lo que permitió un mejor desarrollo del comienzo, con un conjunto plantado frente a los micrófonos cantando de gran forma.

La primer parodia “300” apuesta directamente a la risa que esta oportunidad se logra con una llamativa efectividad de todas sus “mechas”.

Al elevar el nivel de comunicación en esa primera parodia se crea un clima de alegría y atención que deja al público ávido del quiebre en la segunda parte del show.

Ahí se logra crear climas dramáticos sin necesidad de golpes bajos y con permanentes personajes que rompen los climas con un humor que tiene que ver con la historia.

Sintetizando, un gran año de este conjunto que quiere la copa más grande, está en condiciones de obtenerla aunque tiene por lo menos un rival de su misma talla.

 

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